PULSO.

Se ha quedado muda. Se le han perdido las palabras. El amor se le trabó en el medio de la garganta y cayó fulminada en la cama esperando desangrar y quedarse seca. Rota. Está rota.

Corazones Vagabundos.

Comprenderás porque -inútilmente- ahogan sus penas en suave alcohol, y porqué cada tanto se dejan besar un poco sin pasión, un poco con rencor.

GOTERAS

Y al final de la noche, y de la lluvia, cuando el cielo empezó a pintarse de azul oscuro, anunciando el alzamiento de un nuevo día, no me quedaban toallas ni trapos secos, ni ganas de secar la casa, ni de sacarme a mí de la caja.

Perdiendo Vuelo

Escapar y otros aderezos, entre excusas y ropa, me llevaron hasta allí. Necesitaba cerrar la puerta, apagar la luz dentro de mi cabeza, fantasear con castillos, dragones y otras cenizas del tiempo. Pero salí impulsada por dejar que las cosas se asienten solas un poco lejos y no choqué, pero llegué tarde.

Cociente* Inconsciente (o Mi Reino Onírico)

El drama absurdo de la tele no rellenó ninguno de mis agujeros existenciales, y el café medio frio en la taza, junto con el resto de las galletas aburridas, parecía más una nota de suicidio de mi falta de esfuerzo, que el disparador para empezar una nueva mañana.

APRENDER A PERDER.

Pensé en la muerte, pero no quise nombrarla. Era todo muy reciente. Quería disfrazarla de números y entenderla como algo que estuviera fuera de mi alcance. No quería ser parte de ese problema. Pensaba que había tenido mi cuota y que era suficiente.

Período en cuarentena

Se suponía que tenía fecha para cinco días más tarde, así que, en efecto: no me lo esperaba, y de alguna manera llevaba mucho tiempo esperando, sí contamos como mucho tiempo veintitantos días. Lo cual puede ser, por lo visto, cuando nos vemos obligados a quedarnos en casa.

DIAS DE TORMENTA.

Todo el contexto me empujó a encerrarme, entre retiro consentido y castigo autoimpuesto, convirtiéndome en diablo, víctima de mis embrujos, forzándome a no escapar del espejo.

Diciembre Mood.

Parece que esa exigencia va muy bien combinada en esas ciudades que nunca duermen, que a toda hora hay alguien vagando en sus calles o en sus mentes.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: