APRENDER A PERDER.

Pensé en la muerte, pero no quise nombrarla. Era todo muy reciente. Quería disfrazarla de números y entenderla como algo que estuviera fuera de mi alcance. No quería ser parte de ese problema. Pensaba que había tenido mi cuota y que era suficiente.

Período en cuarentena

Se suponía que tenía fecha para cinco días más tarde, así que, en efecto: no me lo esperaba, y de alguna manera llevaba mucho tiempo esperando, sí contamos como mucho tiempo veintitantos días. Lo cual puede ser, por lo visto, cuando nos vemos obligados a quedarnos en casa.

Texto Retrospectivo

Te voy a escribir un montón de palabras que no digan nada, en una oración mezclada con yerba y agua caliente, cebando mate en una ventana abierta al sol de la siesta.

DIAS DE TORMENTA.

Todo el contexto me empujó a encerrarme, entre retiro consentido y castigo autoimpuesto, convirtiéndome en diablo, víctima de mis embrujos, forzándome a no escapar del espejo.

Diciembre Mood.

Parece que esa exigencia va muy bien combinada en esas ciudades que nunca duermen, que a toda hora hay alguien vagando en sus calles o en sus mentes.

No vengas.

A veces quiero que me digas cuando vendrás, la hora, el día exacto, a veces quiero saber que no llegarás, que te olvidarás de mí, que quizás tengas otras cosas más importantes que hacer, otro tiempo que matar.

Parece que estafar a los autores que, como yo, buscan ingenuamente ingresar en el mercado literario, es una moda de muchas corporaciones que lucran con los deseos y sueños de quienes sacan las monedas de los rincones.

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